Ingredientes:
Un amor (platónico o real, mientras exista todo es bueno)
Un cuento (ya sea escrito o leído)
Una taza de café
Un par de amigos locos
Debraye
Locura
Lucidez
Sueños
Una meta (mínimo)
Un Dios
Aguja
Instrucciones:
Abrir los ojos en el momento justo que termine el sueño. Masticar el sueño con cuidado para no rasgarlo, ni enterrarse una de las espinas que éste pueda traer consigo. Relacionar el sueño con elementos existentes en los momentos de lucidez y locura y complementarlo con una pizca de debraye. Pensar su relación con el Dios del momento (sea este tinta, ciencia, creador universal, etc...) y diluir dicha relación con un poco de café. Escribir el resultado en una hoja en blanco debajo de los resultados de la meta al final del día y espolvorear debraye a placer (PRECAUCIÓN: El exceso de debraye puede causar ceguera, procrastinación e insomnio voluntario). Una vez que tenga la cantidad deseada de debraye, rasgar con la aguja (levemente) la máscara más externa y tomar un par de gotas del amor, de preferencia del tercer ojo. Agregar lentamente. Cuando la mezcla haya adquirido una tonalidad palo de rosa, revolver con la ayuda de un par de amigos locos que añadan poco a poco fragmentos de un cuento. Una vez terminado sirva en una copa esmerilada, deje reposar aprox. seis de horas y bébalo bajo su propio riesgo
miércoles, 11 de febrero de 2009
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